El flujo de atención efectivo:
No vomites información apenas llegue el cliente. El proceso correcto es: mensaje de bienvenida → saludo inicial → inteligencia del cliente (preguntas para perfilar necesidades) → envío de información personalizada según lo que averiguaste.
Por qué funciona:
La clave está en las preguntas previas. No es lo mismo un cliente que busca luces portátiles vs. uno que necesita potencia y estabilidad. Personaliza tu oferta según el perfil real del cliente.
Define cada paso desde que llega hasta que compra (o abandona tras múltiples intentos). El seguimiento estratégico viene después.